De tradición a industria global
El reconocimiento internacional también acompaña este fenómeno. La prestigiosa guía gastronómica Taste Atlas ubicó a la empanada tucumana como la mejor del mundo dentro de su ranking global de variedades, destacándola por su equilibrio entre tradición, técnica y sabor. Con una calificación de 4,4 sobre 5, se posicionó por encima de estilos de distintos países, consolidándose como una de las preparaciones más representativas de la gastronomía argentina a nivel internacional.
El crecimiento del consumo también impulsó una evolución en la producción. Hoy existen fábricas capaces de elaborar entre 80.000 y 120.000 empanadas diarias, gracias al desarrollo de maquinaria específica: amasadoras, laminadoras, cortadoras de tapas y armadoras automáticas.
Este avance no solo abastece la demanda interna, sino que acompaña la expansión internacional. La empanada argentina ya tiene presencia en ciudades de España, Portugal, Brasil, República Checa, Dinamarca, Alemania, Nueva Zelanda, Reino Unido, Estados Unidos & Francia, entre muchos otros destinos, consolidándose como un producto en pleno auge global.
De hecho, basta con buscar “empanadas argentinas” en plataformas digitales para comprobar que el fenómeno trasciende fronteras y sigue creciendo.
Un clásico que se disfruta sin reglas
Al horno o fritas, con repulgue perfecto o caseras, hay tantas formas de comer empanadas como gustos en el país. Y como dice el saber popular, hay una regla no escrita que muchos conocen: las más jugosas se disfrutan con las piernas abiertas… por si el relleno decide hacerse notar.
En el marco del Día Internacional de la Empanada, celebramos una historia que combina tradición, identidad y proyección global. Nacida de recetas transmitidas de generación en generación y enriquecida por la diversidad regional, la empanada se consolidó como uno de los grandes emblemas de la cultura gastronómica argentina y una expresión capaz de trascender fronteras y conectar culturas.
En este proceso de crecimiento y posicionamiento internacional, APYCE cumple un rol clave: impulsa, protege y promueve este patrimonio culinario, trabajando activamente para jerarquizar la calidad, profesionalizar el sector y potenciar su reconocimiento en el mundo. Así, la empanada argentina no solo se expande, sino que se proyecta como un producto distintivo, con identidad propia, dentro del escenario gastronómico global.
En su día, la consigna es simple: elegir las favoritas, compartir y celebrar uno de los grandes íconos de la gastronomía argentina.
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