En el siglo XIII, Robin Hood -un legendario forajido envejecido y atormentado por sus crímenes resulta gravemente herido en batalla y cae bajo el cuidado de la Hermana Brígida, una priora que le ofrece una compasión inesperada. En sus últimos días, el hombre detrás del mito deberá enfrentarse a quién realmente fue ―y si existe redención para alguien como él.
Sobre la Película
Del escritor y director Michael Sarnoski (Pig, A Quiet Place: Day One) llega una historia de violencia, venganza y la oscura verdad detrás del amado relato de un héroe que nunca existió. En esta cruda y subversiva reinvención de los últimos años de Robin Hood, el forajido de la leyenda no es el hombre de los mitos, y las fábulas que lo rodean quedan ensangrentadas y retorciéndose en el lodo.
"En La Muerte de Robin Hood, Robin ha logrado sobrevivir a su época como forajido y ha participado en la creación de una leyenda a su alrededor que se convierte en una maldición que carga en el cuello", dice Sarnoski. "Está atormentado por la percepción de ser un héroe cuando en el fondo sabe que no lo fue. Al acercarse a la muerte, ¿cómo puede hacer las paces con los pecados de su pasado y enfrentarse a los mitos erróneos que creó?"
Interpretado por Hugh Jackman con feroz intensidad y una complejidad emocional duramente ganada, Robin es, a primera vista, un hombre endurecido y monstruoso cuya vida y experiencia emergen de un mundo marcado por ciclos de violencia y supervivencia salvaje.
"Tenemos esta idea de Robin Hood bailando en el bosque con sus Hombres Alegres, pero la vida en aquel entonces no era así. Los campesinos se mataban a golpes de pala unos a otros", dice Sarnoski. "Me pregunté: ¿cuál sería la versión de Robin Hood más fiel y honesta a la dureza de la vida en el siglo XIII?".
En la audaz reinterpretación de Sarnoski, un Robin gravemente herido termina bajo el cuidado de la Hermana Brígida (Jodie Comer), una priora benevolente que cura sus heridas mientras él se acerca a la muerte, una subversión que Sarnoski consideró más fiel en espíritu a las baladas originales y a los valores medievales en los que transcurren.
Al ser recibido con una compasión sorprendente por su cuidadora, Robin vislumbra la posibilidad de un camino diferente -si logra abrazarlo antes de que se le acabe el tiempo. Los espectadores familiarizados con el folclore tradicional de Robin Hood pueden sorprenderse con el enfoque revisionista de Sarnoski, que examina a través del dolor y la violencia el costo de vivir una vida impulsada por el interés propio.
"Es mi esperanza que, al recontar la historia de Robin Hood, nos volvamos más conscientes de las historias que nos contamos a nosotros mismos y que solemos dar por sentadas", dice Sarnoski.
"En La Muerte de Robin Hood, creo que vemos un retrato hermoso y muy humano sobre la plenitud de la vida de Robin", dice Jackman. "La oscuridad, el arrepentimiento, el dolor, la pérdida. Hay un costo en la violencia, sin importar de qué lado estés. ¿Cuál es ese costo? ¿Y existe la gracia y la redención para alguien con esos fantasmas?"
Comentarios
Publicar un comentario